|
La "Nueva"
Constelación familiar
Extracto del curso de
Formación en Barcelona
29de febrero a 2 de marzo de 2008
La Hellinger Sciencia
Quiero
comentar algo acerca de la Hellinger
Sciencia.
Habéis comprobado aquí que este trabajo se adentra
en
ámbitos totalmente nuevos, que se trata de mucho más que
sólo constelaciones familiares, que consiste en mucho
más que sólo un método.
La
constelación familiar reposa sobre conocimientos
intuitivos. Estos conocimientos constituyen juntos una
ciencia de por sí, una ciencia sobre las relaciones
humanas. La nombro Hellinger Sciencia, ya que los
conocimientos esenciales me fueron regalados. Dándoles
mi nombre, protejo estos conocimientos de ser cambiados
o reducidos en su significado.
Los
conocimientos esenciales de la Hellinger
Sciencia
atañen a la consciencia. Mis intuiciones respecto a la
consciencia no se habían dado anteriormente. Son nuevos
y tienen un alcance
tal que
no han sido
captado aún. Pues
hasta ahora, la cultura occidental en
su conjunto se situaba bajo la interdicción de la
consciencia. El cristianismo por ejemplo, se mueve en la
esfera de
la
interdicción de la consciencia. Todas las cosmovisiones
de origen occidental, así como las filosofías, se han
desarrollado en este ambiente, en el marco de la
diferenciación del bien y del mal.
Esta
diferenciación es
el
lecho de los conflictos de base. Todos los conflictos,
todos los conflictos mortales, todas las guerras son
llevados con buena consciencia, al igual que las guerras
de religión. Lo peor es que atribuimos nuestra
consciencia a Dios y lo subordinamos a que juzgue en
función de nuestra consciencia. Todas las imágenes de un
Dios castigador, del infierno y del paraíso, de un
juzgado donde los buenos son recompensados y los malos
arrojados al infierno, son creaciones de nuestra
consciencia.
Lo he
comprendido. Me ha sido regalado el conocimiento
intuitivo de las funciones de la consciencia. ¿Por qué
me ha sido ofrecido? Porque no sentía miedo ante Dios y
sus castigos. Para mí Dios
se
situaba más allá de la consciencia. El alcance de este
conocimiento está
penetrando
progresivamente en la
consciencia
pública.
Clásico y nuevo
La
consciencia actúa también entre los consteladores
familiares e impone un límite a los que se mantienen en
la esfera de
la
interdicción de la consciencia. Esta frontera de la
constelación familiar tiene un nombre
bonito,
algo seductor. Se llama: clásica. Constelación familiar
clásica quiere decir: estancada.
Esto
conlleva extensas
consecuencias. Se oye decir, en concreto, que la
constelación familiar clásica impone un límite. Se
comenta esto también entre los clientes. La progresión
no se deja detener. Hasta se me ha reprochado que, a
través de la "Nueva" Constelación familiar, haya
traicionado la constelación clásica. Sí pues, lo he
hecho en la medida en que he seguido hacia delante.
Establezco una separación clara entre la constelación
familiar clásica y la "Nueva" Constelación familiar. Desde
este punto de vista, se da ahora una división patente
entre los consteladores. Lo veo con tranquilidad. De mi
lado hay una apertura hacia todos los consteladores.
Cada uno es siempre bienvenido en caso de que quiera
juntarse
con
la "Nueva" Constelación familiar.
Toda
posesión limitada se atrofia después de un tiempo. Sólo
tiene futuro lo que se mantiene abierto y al servicio de
la vida, lo que sigue un movimiento del espíritu. El que
se abandona a ello no precisa limitarse. Se verá
bien
guiado, como le corresponde. Por lo tanto,
aquí no hay alumnos porque cada cual estará
bien
guiado de
esta buena manera,
al cabo
de un tiempo.
Existen
asociaciones terapéuticas, como por ejemplo el
psicoanálisis, u otras como la terapia conductual.
En cuanto diga alguien que está por instituir una
asociación (imaginemos por ejemplo que yo diga que voy a
crear
una asociación para constelaciones familiares
según Hellinger), entonces todos tendrían que aprender
lo que esta asociación presenta y tendrían que someterse
a un examen apropiado. ¿Pero, sobre qué? Sobre algo que
ya pasó. Estas asociaciones, por el hecho de ser
instituidas, suponen un límite a su desarrollo.
Los enemigos del saber
En sus
libros, Carlos Castaneda habla de un shaman, Don Juan.
En uno de ellos, Don Juan describe los enemigos del
saber, cuatro enemigos. ¿Os parece que os los nombre?
El primer
enemigo del saber es el miedo. El que ha superado el
miedo ya
no puede
perder el saber.
Luego viene el segundo enemigo, la
claridad.
El que ha superado la claridad se encuentra
con su tercer enemigo, el poder.
El que vence a éste, se
enfrenta
con su último enemigo.
Éste
no
se
deja
vencer del todo.
El último
es la
necesidad de paz.
Voy a aclarar lo que digo, para que
sea más explícito.
Bueno, ¿Cuál
es el miedo en los que hacen este trabajo, cual es su
peor miedo? Es el miedo a lo que otros dirán de ellos.
¿Lo podéis sentir? Si hubiera tenido este miedo, no me
habría tocado describir este trabajo ni propagarlo. Este
miedo es de lejos el
más
difundido. Con este miedo, permanecemos
como niños.
Otro miedo
es el de perder clientes. Cuando alguien tiene este
miedo, ¿pensáis que el espíritu lo llevará hacia otros
nuevos descubrimientos y nuevas aventuras? Aquí se da un
paso decisivo: la superación de aquel miedo también.
Otros temen
lo que va a pasar con las constelaciones familiares
cuando Hellinger se muera. ¿Qué puede pasar? ¿Qué
pasaría conmigo si tuviera esta angustia?
Los hay, y
son muchos, que quieren ser recordados después de
fallecer. Hacen algo de su vida para proteger su
patrimonio, incluyendo su patrimonio espiritual ¿Acaso
se encuentran todavía en un movimiento del espíritu?
¿Acaso están abiertos para otro descubrimiento? Este
miedo tiene muchas facetas.
Yo tengo una
necesidad interior muy profunda y me siento a gusto con
ella. Necesito profundamente que se me olvide. Entonces,
puedo estar libre, totalmente libre.
Pues bien,
esto es el primer enemigo del saber, el miedo. He
superado este enemigo, ampliamente. Aquí también está
todo limitado. ¿Queréis que siga contando de los
enemigos del saber?
El que ha
superado el miedo
ya
no puede perder el saber. El que
ha ido más allá del miedo ha dado un paso determinante.
Ha ganado la claridad. La claridad no la puede perder
porque ha vencido el miedo. Sin embargo, la claridad es
su próximo enemigo. Por ejemplo, establece firmemente
lo que en el aprendizaje es
correcto o errado. Y decide un currículo al que todos deben conformarse, al
que yo por supuesto también me debería conformar. Así
pues, la claridad se delimita
y luego es calificada de
clásica. De ahí en adelante el saber alcanzado progresa
poco.
El que se
enfrenta a este enemigo, sobrepasando cualquier claridad
y buscando ir más lejos hacia lo nuevo y hacia lo más
grande,
podemos
decir que
ha vencido
el
enemigo
"claridad". Al vencerlo, gana poder de muchas maneras.
Ahora le
toca superar también a este enemigo y renunciar al
poder.
Por ejemplo,
ceder el control y desarrollo de más fuerza. Esto es un
estado dichoso. El que ha superado el poder vive
despreocupado, sin ansiedades porque está guiado y
llevado por fuerzas potentes.
Entonces
llega el último enemigo, la necesidad de paz. La tuve
con 65 años. He superado este enemigo, hasta ahora está
superado.
Uno
Bueno, ahora
entendéis más respecto al movimiento general de la
Hellinger Sciencia, y entendéis que el movimiento de la
Hellinger Sciencia en el cual ahora penetráis conmigo es
un movimiento abierto y permanecerá abierto.
He dicho
esta mañana algo sobre el Uno. En todo lo existente
actúa el Uno, siendo a la vez lo Último. En el vínculo
con
esto
Último, estamos conectados con todo a la vez,
en resonancia con todo y unidos. Y sin embargo, ya que
cada uno está directamente conectado a
lo Último, pues se
encuentra solo consigo mismo. Está conectado y autónomo,
ambas cosas en la misma medida. Entonces aprendemos de
los otros e intercambiamos, sin que nadie ejercite poder
sobre otro. Sólo
lo
Último ejerce poder, un poder
benevolente, un poder del amor.
La formación
Querría
hablar de eso, para que os pudierais hacer una idea de
la
"Nueva" Constelación Familiar.
Muchos de
los que se entregan a esta nueva forma de las
constelaciones y que, por ella, buscan formarse, esperan
recibir un diploma al final. El que se orienta más que
nada
con
vistas
al diploma, ¿quiere realmente seguir con
su desarrollo? Por cierto,
desde luego que
ofrecemos un
diploma después de una formación intensiva en las
"Nuevas" Constelaciones Familiares. Ofreciendo una formación tan
consecuente como la que empezaremos en octubre en
Sevilla, los participantes aprenden a acompañar de
cierta forma este movimiento. Cada uno de estos cursos
se diferencia por sus puntos esenciales, siempre nuevos.
Todo lo que habéis aprendido hasta ahora conmigo y con
muchos otros, lo podéis ver como una experiencia de
mucho valor y traerlo a esta formación como la base.
Además, se dan muchas otras oportunidades de aprender
conmigo las "Nuevas" Constelaciones Familiares. Pero sobre
todo, aprendemos en la medida en que utilizamos lo
nuevo.
Ejemplo
Hellinger
escoge un representante para las "Nuevas" Constelaciones,
una representante para las constelaciones de antes y un
representante para el futuro de las constelaciones. La
"Nueva" Constelación está a unos pocos pasos a la
izquierda de la constelación de antes, el futuro está
frente a las dos, a cierta distancia.
El futuro
retrocede unos pasos, se aleja de las dos. La vieja y la
"Nueva" Constelación se miran, sin moverse. El futuro se
aleja unos pasos más.
La "Nueva"
Constelación mira con insistencia
a
la vieja y,
después de mucha
hesitación,
adelanta una pierna,
manteniéndose en pie.
El futuro ha
retrocedido aún más, pero estira los brazos como una
invitación. Después de más hesitaciones, la "Nueva" Constelación avanza dos pasos, para en medio y mira de
nuevo hacia la vieja constelación. Como ésta no da señal
de moverse, la otra sigue otros cuatro pasos más hacia
delante y otra vez se detiene a mirarla, sin que ésta
esboce un movimiento.
Ahora, la
"Nueva" Constelación se dirige hacia el futuro con
lentitud. En cuanto está a un paso del futuro, éste
retrocede un paso pero manteniendo los brazos abiertos
hacia el frente. La "Nueva" Constelación levanta las manos
hacia el futuro pero éste da otro paso más hacia atrás.
La "Nueva"
Constelación deja caer los brazos, sigue avanzando hacia
el futuro que por su parte, sigue retrocediendo. Ahora
la "Nueva" Constelación coloca la mano sobre el hombro del
futuro. El futuro sigue hacia atrás, llevando consigo la
constelación. A continuación, el futuro rodea la
constelación con sus brazos. Ambos quedan estrechamente
abrazados.
En todo este
tiempo, la vieja constelación ha permanecido
inmóvil,
de pie en su lugar. Pero de pronto empieza a andar y se
acerca, parándose detrás de la "Nueva" Constelación y
poniendo sus brazos alrededor de la "Nueva" Constelación y
del futuro.
Hellinger, a
los representantes: Bueno, os agradezco.
Al grupo:
Aún tengo tiempo. Os diré algo que discrepa en
apariencia con lo que hemos visto, algo sobre
la oración.
La oración
En alemán
la palabra
Oración está
ligada a la palabra Por favor. Las
oraciones más usuales consisten en pedir algo a Dios.
Cuando entramos en una iglesia y vemos la cantidad de
velas prendidas ante una imagen de la Virgen, vemos a
gente rezando por algo para ellos o para otros. En el
nivel profundo son pequeños y como niños. El poder al
que rezan les aparece como una imagen del padre o de la
madre. Igual que de niños pedían algo a sus padres y se
sentían seguros de poder recibir de ellos lo que
necesitaban, lo hacen ahora también.
Si ahora
Dios atendiera
sus peticiones,
¿estarían por ello más conectados
con Él? ¿Puede acaso Dios,
que todo lo mueve tal cual lo tiene pensado y querido,
negar su amor a alguien? ¿Puede Él acaso favorecer a uno
en particular? ¿No es esta
oración para pedir,
en realidad,
un ultraje? ¿Puede entonces Dios atender
a estas oraciones?
Eso a nivel
del pensamiento. Pero hacemos la experiencia que
fuerzas benefactoras
nos
cuidan. Pues bien, ¿lo hacen porque lo pedimos? ¿O lo
hacen a partir de la plenitud de su amor para todos?
Ahora nos
imaginamos que alguien dice:” No pido nada, en realidad
lo he recibido todo. Sólo tengo que utilizarlo”.
Entonces, esta persona actúa como adulta, en sintonía
con un movimiento mayor. Ofrece a Dios su respeto en la
medida en que maneja su vida con lo que tiene y en la
medida en que reconoce a la vez que todos
son
amados
de modo idéntico por este poder. Y mientras se
sintoniza
con aquella
fuerza, se siente conducido.
Tal
vez
se encuentre tentado de dar las gracias por ello. Pero
el agradecimiento es también una ofensa a Dios, como si
Dios hubiera hecho algo en especial por él, cuando en
realidad hace naturalmente todo por todos, sin excluir a
nadie de su amor.
¿Queda algo,
pues, de la oración? Sí. Hago lo último, sobrepaso los
límites. Mientras me siento guiado y mientras me entrego
a este movimiento, me vuelvo creativo, creativo en mi
servicio. Esto es amor y
oración
al mismo tiempo.
Aquí dos
textos más, que lo explicitan
La paz
La paz
comienza donde el ego termina. Pues, casi todos los
conflictos hunden sus raíces en un movimiento del ego.
Porque el ego, para asegurar su existencia, debe
oponerse a otros y excluirles.
¿Acaso sale
ganando algo el ego
al excluir a alguien? ¿O
quizás, si no lo hace, le
resultaría poco
lo que queda
para él?
El ego es
siempre poco, más que todo es poco amor.
¿Dónde
comienza entonces la paz? Cuando cada cual puede ser tal
cual es.
Si para mí
el otro no puede ser tal cual es, ¿qué pasa conmigo? Me
tengo que comparar con él y tomar posición de modo a
afirmarme.
¿Qué es lo
que se afirma generalmente? Aquello de lo cual intento
desmarcarme.
¿Y qué me
pasa cuando dejo que los otros sean tal como son, cuando
me decido a ser yo mismo, sin desmarcarme
frente a otros?
Pues, sigo
siendo el que soy, solamente el que soy. En aquel
instante dejo a los demás libres de mí.
¿Están
entonces los conflictos superados? ¿Está la paz ganada?
Se debe
sumar algo más. El respeto hacia lo que hace uno mismo,
sin compararlo con lo que hace otro, o sin menospreciar
a otro.
Por lo
general menosprecio algo en la medida en que no lo puedo
tomar, en que me sobrepasa. Aunque a veces defiendo lo
mío contra aquel que lo menosprecia. Es decir,
enfoco
claramente lo que es lo propio de cada cual, lo mío y
lo del otro.
La paz
comienza cuando cada uno puede mantenerse en lo suyo
propio y lo hace. Entonces, lo propio puede dar buenos
resultados. Sin compararse con nada, alcanza la plenitud
que le corresponde y aporta su contribución al bien del
todo.
La distancia
La distancia
nos hace libres. Casi todos los conflictos son
conflictos de proximidad. Gracias a la distancia, ambas
partes se ven devueltas a si mismas, allí donde sus
fuerzas llegan a ser provechosas.
El conflicto
surge sobre
todo allí
donde quiero obtener algo que pertenece a otro. Al tomar
distancia, dejo al otro lo suyo. En la medida en que él
deje de sentirse
agobiado
o
incluso
amenazado,
puede en toda tranquilidad estar con lo suyo y dejarme
lo mío.
¿Cómo lograr
reconocer lo propio de cada cual?
Pues,
gracias a la distancia, la distancia interior y,
lógicamente, la distancia exterior. Aunque podemos
también vencer la distancia. ¿Cómo? Con el amor.
Los que el
amor junta se sienten en seguridad frente al otro, tan
en seguridad que pueden desvelar lo propio y mostrarlo
tal como es. Cuando ambos dan a conocer al otro lo
propio de esta forma, vencen la distancia aunque sin
sacrificarla. El amor deja al otro lo suyo pero de tal
manera que puede acercarse y compartirlo. Así, cada cual
comparte con el otro lo suyo propio, brindado algo de lo
suyo, de modo que ambos crecen y maduran gracias al
otro, y alcanzan una plenitud diferente, una plenitud
común a ambos.
é
|