Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Los indios Maka de Paraguay

Un maestro de colegio, maestro Maka, nos describe este ejercicio que realizan, desde siempre, todos los niños de 10 a 11 años:

Se juntan los niños en una fila.

Se coloca en una mesa un premio, dulce, acá lo llamamos chupetin!

La idea es que el que llega primero, se queda con el preciado trofeo. Es decir, el más apto, más rápido, más fuerte, se queda con el premio.

La carrera empezó. Todos salieron lo más rápido posible, ¡todos querían conseguir el premio! Uno de los niños empezó a adelantarse al resto de sus compañeros y en cuanto sólo le quedaba tres metros para alcanzar el chupetín se detiene.

El niño comienza a abrir sus dos brazos,

y golpea la tierra con sus pies, ta ta ta ta,

ahí se le juntan los que venían detrás

y todos se ordenan detrás de él.

El que llegaba primero, ¡los lleva hasta la mesa donde está el trofeo!

Él toma su trofeo y lo comparte, mirando uno por uno los que eventualmente eran sus competidores.

¡El llegó! ¡Todos llegaron!

Además El llegó y los demás lo vieron con buenos ojos. ¡Él es fuerte!!! Pero es cuerpo de familia, todos están incluidos y todos lo festejan.

No hay exclusión por fuerza, ni por competencia, todos somos todo.

Entre los blancos, los... perdedores... suelen sentir impotencia, acá, ¡¡todos miraron bien!! ¡Y todos llegaron!

Hice ese trabajo con los blancos y ¡sintieron lo que es tomar cuerpo de grupo! ¡Lo que es formar parte de un todo!

Nestor Edgardo