El Instituto virtual

    Artículos

    Entrevistas

   Conferencias

   Jornadas               

   Informes     

 

Calendario Bert Hellinger

 

Sophie Hellinger

 

Contacto

 

Extractos audio/Podcast

 

Comprar online

 

Revista Hellinger

 

 

 

Al Instituto de Madrid

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Revista Independiente Hellinger

 

 

Mayo 2005

 

 

Editorial

          Ayuda a la vida

          Bienvenida: cómo nació esta revista

          Prefacio de Maria-Sophie Hellinger

 

Ayudar a los niños con cuentos

           El grifo pierde agua

           Hacer felices a los niños

 

Hombre y Mujer

           Te quiero

           Permanecer en el amor

 

Temas de actualidad

           Comer y vomitar (bulimia)

 

Sabiduría del caminante

           La claridad

 

Las bases

           Diferencia entre observación, percepción, toma de consciencia, intuición y

           acuerdo.

 

Meditación:

           La vida fluye

 

Frases para pensar

           Orden y amor

 

 

 

Ayuda a la vida

 

 

Yo, Bert Hellinger, celebro mis 80 años.

 

Y deseo comentaros varias cosas.

Por ese motivo he decidido publicar la “Revista Hellinger”, como una ayuda a la vida.

 

Aquí estoy, de nuevo…

 1. …como Presidente de las Constelaciones Familiares y tomo mi lugar de líder.

 

 2. …como formador para consteladores.

Por primera vez, propongo – con mi esposa – unos cursos de formación para consteladores.

 

 3. …como animador de seminarios de formación para los consteladores avanzados.

 

4. …como profesor para todos los que deseen encaminarse hacia un recorrido personal de toma de consciencia.

 

 

 

Bienvenida

 

¿Cómo nació esta revista?

 

Las Constelaciones Familiares han pasado por muchas manos desde la época de su creación, frecuentemente para bien, pero frecuentemente también para mal.

Por ejemplo:

Cuando alguien que se aparta considerablemente de mis tomas de consciencia y de la práctica que mana de ellas utiliza mi referencia y mi nombre.

 

Por ese motivo considero de utilidad tomar posición yo mismo, rectificar malentendidos y corregir falsificaciones.

 

Pero ante todo me gustaría proponer a mucha gente una ayuda para la vida, más allá del campo de la psicoterapia y unas propuestas sobre cómo tener éxito con mayor facilidad en el amor y en la vida de cada día.

 

 

¿Qué encontrará en esa revista?

 

1. Para uno personalmente:

Una orientación con respecto a las cuestiones sobre el amor.

Sobre el destino personal y la sabiduría de la vida.

 

2. Indicaciones para actuar, como por ejemplo:

¿Cómo ayudar a los niños?

Cómo profundizar o renovar las relaciones.

¿De qué manera el pasado puede estar al servicio del futuro?

 

3. Respuestas a preguntas candentes:

Allí se tratará siempre de temas muy precisos, con una panorámica sobre las posibilidades

inmediatas.

 

 

 

 Prefacio de Maria-Sophie Hellinger

 

En su época, Giordano Bruno fue considerado como el mayor herético y criminal más grande de todos los tiempos. Fue condenado a morir en la hoguera por haberse atrevido a proclamar que la tierra no era el centro del mundo, que los planetas no giraban alrededor de la tierra sino del sol.

¡Hace quinientos años! Hoy en día ¿las cosas han cambiado? Sí. Hoy ya no se manda a nadie a la hoguera.

Sin embargo, si alguien osa ir hasta el límite de lo pensable, sigue siendo considerado un herético y muchos lo viven como una provocación. Para algunos incluso, esa audacia resulta totalmente insoportable.

 

Bert Hellinger ha avanzado hasta este límite, lo ha franqueado y ha percibido otra realidad. La ha vivido. La ha experimentado enseñándonosla posteriormente en sus talleres. No puede "dar" esa realidad a nadie, pero sí puede, en sus talleres, crear un campo energético  que permite que otros perciban la trama viva de esa otra realidad. Esto exige una actitud muy particular y algunos, tras experimentarlo, cambian profundamente.

 

Bert Hellinger se ha atrevido a sacar a la luz una dimensión hasta ahora no perceptible a pesar de sus efectos letales.

Para muchos esta nueva dimensión presenta una virtud valiosísima, para otros por el contrario es un escándalo. Se produjeron fuertes tensiones.

 

Pero sólo a través de de los que se atreven a ir más allá de lo acostumbrado, más allá de las normas, puede asomarse algo nuevo. Allí donde no ocurre nada nuevo, donde nos bastan las cosas bien ordenadas, rápidamente nos aburrimos.

Bert Hellinger es un maestro en esa actitud interior sin juicio moral, capaz de inclinarse ante la realidad tal cómo se presenta a nosotros. Se hace uno con esa realidad, la utiliza de modo respetuoso para después retirarse de ella, dejándola tal y cómo era, pura e intocable.

 

Aún cuando  ningún ser humano puede dar algo de esa realidad a otro, estoy convencida de que Bert Hellinger nos ha entregado algo muy importante y que, a través de él, podemos aprender cosas esenciales:

¿De donde nos viene la vida?

¿Cómo asentir a ella?

¿Cómo llegar a la paz y al éxito?

Maria-Sophie Hellinger

 

 

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ

 

 

Ayudar a los niños con cuentos

 

El grifo pierde agua

 

A veces los padres tienen problemas cuando sus hijos se hacen pis en la cama aunque ya sean mayores. Se puede ayudar a éstos niños contándoles historias que conocen y a las que se introduce un acontecimiento nuevo. Por ejemplo, la historia de un grifo que pierde agua y se cierra o la historia de una gotera que se arregla.

 

Tomemos Caperucita Roja: llega delante de la casa de su abuela y a punto de cruzar el umbral de la puerta se da cuenta de que la gotera pierde agua, entonces se dice a sí misma: “Lo voy a arreglar”. Va a por una escalera, herramientas y un poco de resina. Se sube a la escalera, repara la gotera para que ya no caiga agua y después entra en casa para ir a saludar a su abuela.

 

O también la historia de Blancanieves. Un día, uno de los siete enanitos vino a quejarse de que había un agujero en el tejado y entonces se despertaba con la cama mojada. Blancanieves le dijo: “Ahora mismo lo voy a arreglar” y mientras los siete enanitos están trabajando ella se sube al tejado. Se da cuenta que sólo se trata de una teja mal puesta y la vuelve a colocar en su sitio.

Por la noche, cuando el enanito vuelve de su trabajo, está tan cansado que se olvida de preguntar por el agujero del tejado. Al día siguiente se olvida también de hablar de ello, ya que todo estaba de nuevo en orden, arreglado.

 

Un padre tenía una hija que se hacía pis en la cama y le contaba historias como éstas por la noche cuando se acostaba. En seguida esas historias dieron sus frutos. Al día siguiente la cama de la niña estaba seca. Pero se había dado cuenta de otra cosa que le pareció sorprendente, cuando antes le contaba a la niña algún cuento de hadas cuando estaba en la cama, ella se preocupaba de que el padre le contara siempre la historia de la misma manera, sin añadir nada y sin quitar nada. Pero las variantes terapéuticas que él había añadido fueron aceptadas sin ninguna protesta, como si fuera de común acuerdo.

 

Eso nos muestra cuanta lucidez tiene el alma de la niña cuando está aliada con el padre. El alma, el inconsciente, desea ir hacia la solución sin que se le haya dicho abiertamente, y de éste modo, por esa toma de consciencia tácita y animada por el padre, el hijo puede acceder a algo nuevo. Por supuesto, el hijo se había dado cuenta de lo que el padre había dicho sino el resultado no se habría producido. Pero como el padre había renunciado a nombrar el problema, había mostrado respeto con el problema y con el pudor del hijo. La dignidad del hijo se siente respetada y la hija puede entonces reaccionar libremente. La hija sabe bien que se hace pis en la cama, no necesita que se lo recuerden.

 

Ella sabe que no está bien hacerse pis en la cama, nadie tiene que decírselo otra vez. Si le damos un consejo o si insistimos en su problema ella se siente herida o inferior. Si sigue el consejo de sus padres,éstos se confirmarán en su importancia mientras que la niña habrá perdido entonces toda su dignidad.

Se protege contra esa pérdida de dignidad rechazando el consejo. Precisamente el hecho de darle un consejo es lo que hace que ella actúe en contra del consejo para preservar su dignidad.

 

Lo más importante para cada ser humano es la dignidad, y también para los niños. Sólo cuando un hijo siente un amor profundo en nuestro consejo lo puede seguir a gusto.

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ

 

 

¿Qué hace felices a los niños?

 

- ¿Qué es lo que hace felices a los hijos?

Que los dos padres se alegren de ellos.

 

- ¿Y cual es la condición para que ambos padres se alegren de sus hijos?

Que respeten y quieran en el hijo a su cónyuge.

 

Hablamos mucho de amor pero, ¿Cuál es la manifestación más bella del amor?

El alegrarse del otro exactamente tal y como es; y alegrarse del hijo exactamente tal y como es.

En ese momento los padres que de un modo natural tienen un poder sobre sus hijos, sobretodo las madres son las que realizan esa experiencia, ya que viven un momento muy profundo en simbiosis con el hijo durante un largo periodo. Empiezan a vivir ese poder como una misión, pero no como un poder personal, sino como un poder temporal al servicio del hijo. Hace un tiempo una mujer participaba en un seminario con su hijo deficiente de cinco meses y lo llevaba en brazos. Estaba sentada a mi lado y le dije: “Mira más hacia allá de tu hijo, hacia algo que está detrás de él”.

Lo hizo y de repente el hijo tuvo una larga respiración, me miró y sonrió. Empezó a tener una apariencia feliz.

 

Cuando se ponen en relación con algo que está más allá de ellos, padres e hijos son más libres. Es más fácil para ellos estar en acuerdo con su destino, alegrarse de su destino, y se hacen capaces de dejar al otro libre en la medida en la que necesite.

 

¿Qué era esa lejanía hacia la que la mujer había mirado? Era el destino de cada uno de ellos, el suyo y el del hijo. Existe incluso algo más allá del destino pero eso es algo que permanece escondido a nuestros ojos y frente a esa realidad permanecemos humildes.

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ

 

Hombre y mujer

 

"Te quiero"

 

Te quiero. ¿Quién tiene derecho a pronunciar tal frase? ¿Qué ocurre en su alma cuando pronuncia esa frase? ¿Qué ocurre en el alma del que recibe esa frase?

 

El alma del que dice esta frase con seriedad, se estremece. Algo ocurre en él, algo que toma amplitud como una ola y lo lleva. Quizá se defienda contra ella angustiado por no saber hacia que orilla le va a llevar. La persona a la que se dirige esa frase, se estremece también; presiente que esa frase va a cambiar algo en él, sospecha el compromiso que representa y como va a determinar su vida para siempre.

Y allí también hay miedo, ¿seremos capaces de aguantar frente a esa frase? ¿Estaremos en acuerdo con las consecuencias que conllevará? Poco importa quién la pronuncie de los dos, a quien va dirigida de los dos.

Y sin embargo no existe frase más bella, más capaz de conmovernos tan profundamente como esa, y que nos vincularía de modo más íntimo con otro ser.

 

También es muy humilde, nos hace muy pequeños y a la vez muy grandes, nos transforma en profundamente humanos.

 

 

P vuelta al índice

otra revistaQ

 

Permanecer en el amor

 

 Me gustaría deciros algo con respecto al amor que probablemente será distinto a lo que estén esperando.

 

Durante las constelaciones oímos a veces la frase: “que permanezcamos en el amor”.

Pero, ¿Qué quiere decir permanecer en el amor?

 

Conocemos el fenómeno llamado “estar en el vínculo por amor”, estamos ligados por un amor muy particular hacia ciertas personas: nuestros padres, cónyuges, hijos. Por el hecho de estar tan íntimamente vinculados a esas personas estamos a la vez separados de otras personas.

 

Permanecer en el amor significa quererlo todo tal y como es, acogerlo en el alma tal y como es. Esto significa que uno está de acuerdo con el todo tal y como es, que lo queremos tal y como es.

 

Eso significa también que estamos en acuerdo con la vida entera tal y como es. En acuerdo con nuestra propia vida tal y como es, con la vida de los demás tal y como es, en acuerdo con la creación tal y como es.

 

La lucha forma parte también de la vida, la vida de los unos está en lucha contra la vida de los otros por el territorio.

 

Cuando permanecemos en el amor queremos también esa realidad. Los opuestos, la lucha, la victoria, la caída, vivir y morir, los vivos y los muertos, el pasado tal y como fue, el futuro tal y como será.

 

En ese amor nuestra mente es amplia. Estamos en acuerdo con todo y de acuerdo con todo. Ese amor significa abandonarse al todo, es verdaderamente religioso. En ese amor estamos colmados y serenos. Miramos con calma que las cosas van ocurriendo, nos abandonamos a nuestro destino con confianza y respetamos el destino de los demás y el destino del mundo.

 

Permanecer en el amor significa estar en ese abandono frente al todo. Esto tiene consecuencias para nuestra vida cotidiana.

Quien permanece en el amor de este modo puede mirar con paz el mundo tal y como es. La dicha y la desdicha, la vida y la muerte, las intrincaciones y los sufrimientos.

 

El que ama al todo y se abandona con confianza al todo actúa en acuerdo con la corriente de la vida, con el fluir de la vida, sin pretensión, constantemente en acuerdo y de acuerdo con la vida.

El que mira a los demás con ese espíritu lo hace sin preocuparse por los demás, está libre; y los que reciben la ayuda lo son también. Todos tienen en todo momento la misma grandeza y la misma importancia. Nadie es mejor que otro y nadie es peor. En resumen, simplemente estamos aquí.

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ

 

 

Temas de actualidad

 

Comer y vomitar (Bulimia)

 

Cuando un anoréxico va mejor a menudo se vuelve bulímico. Es decir, come y entonces escupe la comida otra vez. Aquí se muestra un conflicto interno entre marcharse y quedarse. Cuando una joven o una mujer no ha conseguido del todo despedirse de la anorexia, entonces come. Con ello se dice internamente: “me quedo”. Pero entonces expulsa la comida otra vez diciéndose internamente: “me voy”. La solución es que la joven o la mujer, cuando quiere volver a vomitar la comida, diga interiormente a su padre: “me quedo”.


Junto a la bulimia se da también otra dinámica. Por ejemplo, cuando la madre le dice al hijo:

“lo que viene de tu padre no tiene ningún valor, debes tomar sólo de mi.” Entonces el hijo coge la comida de la madre, por lealtad hacia ella, y la vomita, por lealtad hacia el padre.

Este tipo de bulimia se curará cuando el hijo tome la comida de los dos padres, sobre todo del padre.

 

 

 

Sabiduría del caminante

 

La claridad

 

La claridad es amplia. Discierne un contexto mas vasto de las cosas, de las razones secretas, de las posibilidades y consecuencias. Siempre para bien.

No necesita demostrar nada, pues, es a la vez clara y sin punto de vista definido.

Y precisamente es porque es clara por lo que no tiene punto de vista. Sólo lo estrecho

necesita un punto de vista, pues así éste le permite diferenciarse. Al ser clara, la claridad puede a la vez ser amplia.

 

¿Cómo podemos acceder a la claridad?

Primero, tomando distancia. Para que haya un espacio entre nosotros y la situación que queremos entender mejor. Sólo así accedemos a una visión de conjunto.

Luego, renunciando a formalizar la situación sobre la base de nuestro saber adquirido y de nuestros deseos personales.

 

En su lugar, entregados a la confianza, dejamos actuar sobre nosotros El Todo, en toda su complejidad, incluso con lo que nos parecen ser contradicciones, hasta que, ante nuestro ojo interno, El Todo, en su diversidad, se organice en un orden dinámico. Y emerge lo esencial, el próximo paso a dar, la toma de consciencia decisiva.

Por lo que la claridad no es algo que se consigue a fuerza de trabajo, sino que es un regalo dado al que sabe esperar con presencia activa y a la vez distancia.

Tal un relámpago, la claridad emerge a veces de lo que se presenta a nuestra mirada como un conjunto caótico y durante un instante ilumina el contexto en el que evolucionamos y en el que debemos probarnos.

 

Es nuestra mientras actuamos en acuerdo con ella y evoluciona conforme actuamos. Sólo en la acción se vuelve totalmente clara.

Por ese motivo no es posible enseñarla o demostrarla fuera de la acción. Para los que actúan, sobre todo para los que actúan junto con ella, en acuerdo con ella, es clara.

Es a través de la acción cómo evoluciona y se profundiza.

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ

 

 

Las Bases

 

Diferencia entre observación, percepción,

toma de consciencia, intuición y acuerdo.

 

Puede mostrarse útil identificar las diferentes formas de fuentes de información posibles que están a nuestra disposición para que podamos servirnos de ellas y elegirlas cuando estamos ayudando a los demás.  Empiezo con la observación.

 

La observación enfoca los detalles con precisión, pero ya que es precisa, es a la vez limitada, no tiene en cuenta el contexto que sea inmediato o más amplio. Ya que es tan precisa, actúa en la proximidad. Capta, penetra y en cierto sentido no tiene piedad y es agresiva. Es la condición necesaria para las ciencias exactas y para la técnica moderna que se funda sobre ella.

 

La percepción necesita distancia. Percibe varias cosas a la vez, mira más lejos. Tiene una vista de conjunto, ve los detalles en su contexto y en el lugar que es el suyo. En lo que se refiere a los detalles en sí, es imprecisa. Aquí está el primer aspecto de la percepción.

El otro aspecto es el siguiente, comprende lo que observa, lo que percibe. Ella comprende el significado de una cosa o de un proceso significado y percibido. Se puede decir que ve el lado oculto de lo que es observado y percibido y comprende su significado. Se añade pues una toma de consciencia a lo que es observado / percibido desde fuera.

 

La toma de consciencia tiene como condición necesaria la observación y la percepción.

Sin observación y sin percepción no hay toma de consciencia. El inverso es también cierto, sin toma de consciencia lo que ha sido observado y percibido no tiene referencia. Las tres forman un todo y sólo cuando cooperan puede nuestra percepción llevarnos a actos que tienen sentido, sobretodo cuando se trata de actos en la relación de ayuda.

 

La intuición es la cuarta cosa importante con respecto a la ejecución y a la acción. Es próxima a la toma de consciencia, se le parece, pero no es lo mismo. La intuición es una toma de consciencia súbita con respecto a la próxima acción que realizar. La toma de consciencia suele tener un carácter general, comprende el contexto y el proceso en su totalidad mientras que la intuición percibe el próximo paso y es por lo tanto más precisa. La intuición y la toma de consciencia están en una relación comparable a la que hay entre observación y percepción.

 

El acuerdo es una percepción que viene desde dentro, en un sentido muy global. El acuerdo también tiende hacia la acción, en eso es comparable a la intuición, sobretodo allí donde se trata de una acción de ayuda. El acuerdo exige que yo me ponga en resonancia con el otro, que yo esté en la misma longitud de onda que el otro, que oscile con él y que tenga comprensión para él de este modo. Para comprenderle realmente debo estar también en acuerdo con sus orígenes, sobretodo con sus padres, pero igualmente con su destino, con sus potencialidades, con sus límites y también con las consecuencias de su comportamiento, con su culpabilidad y

a fin de cuentas con su muerte.

 

Cuando estoy en acuerdo abandono mis propias intenciones, mi propio juicio, mi propio

superego con todo lo que quiere imponerme. Eso significa que yo voy hacia el mismo acuerdo conmigo mismo que con los demás. De este modo el otro también puede entrar en acuerdo conmigo sin perderse, sin tener que temerme. De la misma manera yo puedo estar en acuerdo con él y a la vez estar en contacto conmigo mismo, no me entrego a él. A la vez que estoy en acuerdo con él mantengo una cierta distancia y es precisamente gracias a esa distancia que yo puedo percibir claramente lo que tengo que hacer si quiero ayudarle realmente.

 

Es por ese motivo que el acuerdo es un fenómeno pasajero, no dura más que el tiempo de la acción de ayuda, después cada uno está en su oscilación propia.

Es por ese motivo también que en el acuerdo no hay transferencia ni contra transferencia, no hay relación terapéutica y el que ayuda no llevará la responsabilidad para la vida del otro. Cada uno de los dos permanece libre con respecto al otro.

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ

 

 

Meditación

 

La vida fluye 

 

Cerramos los ojos y nos centramos.

Nos vemos como hijos

de nuestra madre y nuestro padre.

Los miramos con todo recogimiento,

con la mirada de niños pequeños hacia sus padres.

Con mirada amplia,

y con un amor increíblemente profundo.

Sentimos la mayor entrega

que jamás hayamos experimentado.

Era esa mirada de nuestra madre y nuestro padre antes de que se pusiera algo en medio.

Volvemos ahora a ese primer amor.

 

 

Miramos a los padres y vemos detrás a sus padres, y allá detrás a los padres de los abuelos, y sus padres, muchos, indefinidamente, hasta el principio.

A través de todas esas generaciones la vida fluye hasta nuestros padres, y, a través de ellos hasta nosotros. Es la misma vida.

 

Todo lo que es transmitido y recibido, todo está perfectamente hecho. Nadie puede añadir nada. Nadie puede quitarle nada. La vida fluye en su abundancia a través de todas esas generaciones.

 

Para nuestra vida no hay ninguna diferencia, cuales hayan sido los detalles, si fueron buenos o si fueron malos, si fuimos estimados o despreciados.

Al servicio de la vida, todos fueron igualmente buenos.

Así la vida alcanzó a mi madre y a mi padre y a través de mi madre y de mi padre llegó hasta mi.

 

Ahora abrimos nuestro corazón y nuestra alma a la abundancia de la vida, para que nos alcance a través de nuestra madre y de nuestro padre. Les decimos:

 

"Gracias. Lo tomo todo de vosotros, a su precio completo, a lo que os ha costado y que a mi me cuesta. Lo sujeto todo

firmemente en vuestra honra. Y me entrego a su abundancia en lo que por circunstancias yo también se y tengo permiso de transmitir."

 

Entonces nos apoyamos en nuestros padres de los que hemos tomado enteramente la vida. Miramos hacia delante y después la damos, como siempre: a nuestros hijos, a nuestros nietos, a muchas generaciones que vienen detrás de nosotros. O, si no tenemos hijos, se la damos de otra manera al servicio de la vida. La vida fluye a través de nosotros y sigue después de nosotros.  Estamos profundamente vinculados con ella.

Y así, la vida fluye.

                                          

 

 

Frases para pensar

 

Orden y amor

 

 

El amor llena lo que el orden rodea. El amor es el agua, el orden el botijo.

 

El orden une, el amor fluye. El orden y el amor actúan juntos.

 

Igual que el canto que resuena y obedece a las armonías, el amor obedece al orden.

 

Igual que el odio al que le cuesta hacerse a las disonancias aunque se las explique,

a nuestra alma le cuesta acostumbrarse a un amor sin orden.

 

Algunas personas consideran ese orden como una simple opinión que se puede tener o

del que se puede cambiar de modo arbitrario, pero ese orden nos es impuesto, actúa

aun cuando no lo comprendemos, no es el fruto de nuestra reflexión, pero lo descubrimos, se revela a nosotros como el significado y como el alma a través del efecto que produce.

 

 

 

P vuelta al índice

 

otra revistaQ