Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Ordenar nuestra vida

Poderosa herramienta que nos libera de los patrones pasados y dinamiza el momento presente. Se puede repetir después de haber vivido algo importante que tarda en hacerse pasado.

1. Elegir un comportamiento rutinario

2. Primero eliges una acción sencilla, “neutra”, que repites todos los días de tu vida, como lavarte los dientes, ducharte, etc.

3. Observar la localización de las imágenes

Presente

Recuerda o imagínate hoy haciendo esta acción.

¿Dónde está la imagen, aunque sea vaga?

Con tu mano señala dónde ves la imagen: delante de ti, cerca, lejos, a la derecha, a la izquierda, detrás de ti, dentro de tu cuerpo, etc.

Pasado

Ahora imagina que te acuerdas de hace una semana, tú con esta acción ¿dónde está la imagen del recuerdo?

Con tu mano señálala en el espacio.

Ahora imagínate hace un año, haciendo esto, ¿dónde está la imagen?

Ahora imagínate hace 10 años, luego hace 20 años, luego en tu adolescencia, luego en tu infancia. ¿Dónde está cada imagen?

Adaptas estos plazos a tu vida, para cubrir cada etapa importante.

Futuro

Ahora imagínate dentro de una semana con esta acción, ¿dónde lo ves?

Haz lo mismo para dentro de un año y dentro de cinco.

4. Cambiar el orden de tu vida

Cambiar esta organización temporal de tu vida, realizada por nuestro cerebro, significa una modificación muy profunda que desequilibra toda la estabilidad conseguida gracias a nuestras adaptaciones, protecciones y fidelidades.

Lo haremos pues con sumo cuidado. Y el resultado será una gran liberación que observaremos a medio y largo plazo, a veces a corto plazo.

Estaremos atentos a cualquier molestia que se presente, será la señal de que no lo podemos dejar como está y seguiremos las propuestas indicadas para mejorar la sensación.

Respetar lo que hay

Digo lo siguiente:

Honro la organización actual de mi vida.

Le doy las gracias por ser como es.

Pido respetuosamente a mi inconsciente (o guía, o energía superior, o…) que guarde en un lugar seguro y totalmente disponible todos los aprendizaje que hice gracias al orden actual de mi vida, de modo que pueda utilizar estos aprendizajes cada vez que los necesite, gracias.

Se espera unos 4 o 5 segundos.

El proceso

Imaginas todas estas imágenes como fotos en una única cinta, que empieza donde tu nacimiento en el pasado y acaba dónde tu muerto, allá en el futuro.

Observas todas las vueltas que da la cinta.

Ahora, si eres diestro, levantas el brazo izquierdo a la horizontal hacia la izquierda y dices a tu inconsciente:

Querido inconsciente que ordenes toda mi vida del modo más cómodo y productivo para mí, para mi mayor bien y desarrollo.

Por ejemplo, poniendo todo mi pasado a lo largo de mi brazo izquierdo y más allá, y mi futuro, delante y hacia la derecha.

Mira (sin ver ninguna imagen especial) tu pasado a la izquierda, tu futuro delante, durante unos segundos, para observar cómo te sientes. Tienes que conseguir estar totalmente cómodo con el cambio.

Si notas un malestar pide lo siguiente a tu inconsciente:

Querido inconsciente, que adaptes esta reorganización con la mayor flexibilidad y creatividad para mi mayor bien.

Si hace falta, se le pide que ponga los recuerdos desagradables en blanco y negro y muy pequeños, los recuerdos buenos, con color, luz, grandes, y si es necesario, más a la vista.

5. Mejorar la percepción de nuestra vida

Da una nota de 0 a 10 al pasado, al presente y al futuro.

Ahora vamos a realizar cambios de percepción para que la nota llegue al máximo que hoy puedes alcanzar.

El pasado: míralo con profundo respeto y agradecimiento, aunque hoy todavía no entiendas todo.

Llénalo de un color salmón, o de otro color si te es más agradable. Y evalúas la sensación que ahora te produce tu pasado, de 0 a 10.

El futuro: observarás que se ha modificado solo. Conviene que esté en el campo visual derecho. Su representación es más imprecisa que el pasado, puede contener obstáculos que se respetarán. Se introduce todo lo que lo puede volver más atractivo: profundidad, luz, colores, calor, sonido o música, olor o perfume, paisajes.

Y evalúas la sensación que ahora te produce tu futuro, de 0 a 10.

El presente: por fin se vuelve a la imagen del presente delante de nosotros. La modificamos si hace falta para que resulte lo más grande, luminosa y atractiva posible: modificar los colores, poner la imagen quizás un poco difuminada, o al revés muy clara, introducir calor, aire, algo en movimiento, sonido, olor, también objetos, paisajes, personas, como en un patchwork.

Hasta que resulte lo más atractivo, estimulante o esperanzador posible.

Observas que tu pasado ya no está delante de ti como antes, ya no se impone. Tu presente ya puede ser totalmente creativo. Y cuando necesitas algún recurso, tú mismo decides mirar hacia ese pasado y lo que te enseñó.

En cuanto a tu futuro se ha liberado también. Y cuando miras tu presente ves de reojo el futuro, como un estímulo, como lo que te engancha hacia delante.

Y evalúas la sensación que ahora te produce tu presente, de 0 a 10. Y te quedas con esa sensación.

El ejercicio ha terminado.

6. Observaciones sobre el desorden

A menudo un momento duro del pasado se quedó en frente de nosotros, en la zona del presente, porque había mucho que aprender de ese momento. Pero esto hacía que tendíamos a repetir ese momento.

Para otros la adaptación a algo difícil se hizo enterrando en el suelo el recuerdo o la etapa correspondiente. O ocultándola detrás de nosotros. Fue un modo de protegernos pero nos impidió todo aprendizaje de esa etapa.

Otros momentos fueron vividos de un modo tan intenso que el recuerdo aun estaba dentro del cuerpo: imposible tomar distancia de ellos, imposible abrirse a algo nuevo, estábamos llenos de ese pasado.

El futuro en vez de estar a la derecha estaba a la izquierda, como algo que ya pasó. O sea, no tener futuro.

O bien el pasado estaba en la zona derecha, invadiendo el futuro: nuestro futuro era repetir el pasado.

Adaptación de la herramienta comentada en Cambia tu mente para cambiar tu vida... y conserva el cambio. Nuevas submodalidades en programación neurolingüística, de STEVE & CONNIRAE ANDREAS, 1987, Gaia Ediciones 1997 3º edición.