Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Miedos y fobias

Este ejercicio es de los que hizo famosa la PNL por su eficacia. Se puede utilizar para todos los miedos que tenemos: a conducir, a un examen, a alguien… El ejercicio está descrito para utilizarlo uno solo. Pero si queremos trabajar una fobia habrá que hacerlo con un terapeuta.

1. Reencuadre del miedo

Primero nos damos cuenta que ese miedo que queremos trabajar nos permitió adaptarnos a un peligro, fue un aprendizaje muy rápido. Nuestro inconsciente es capaz de aprender nuevas respuestas con la misma rapidez.

La “parte de nuestro inconsciente” responsable de producir esa respuesta de miedo tiene siempre una intención positiva. Se lo agradecemos, y le informamos de nuestro deseo de cambio, que seguimos necesitando protección pero ya no ante ese peligro, y le vamos a actualizar la información para que esa parte pueda protegernos mejor.

2. Anclaje de seguridad y calma

Nos vamos a crear un anclaje de calma y seguridad (ver en los ejercicios de PNL) y lo utilizaremos cada vez que sintamos inseguridad.

3. Buscar cuál puede ser el recuerdo más lejano

Buscar cuál puede ser el recuerdo más lejano de ese miedo. Y se utilizará este primer recuerdo de miedo.

4. Imaginando la pantalla de un teléfono móvil a varios metros de distancia

Proyectas en blanco y negro la escena traumática, a toda velocidad. Te das cuenta que con la distancia apenas se ve. Con un mando a distancia, empiezas con una imagen anterior a la escena, luego se desarrolla la escena, y paras sobre una imagen posterior que se congela en la pantalla.

Ahora, con el mando a distancia, la escena se rebobina, muy rápidamente, y en blanco y negro, hasta llegar a la primera imagen.

Reproduces la escena así, en blanco y negro y muy rápido, hasta que sientas que no te afecta.

Ahora pones color y más lento. Sigues alejado del móvil. Y pasas la escena hacia delante y hacia atrás, varias veces hasta no sentir nada ante ella.

Te das cuenta cómo has sobrevivido a esa situación y te encuentras bien.

Te ayudas constantemente del anclaje de seguridad y calma.

5. Apaga el móvil y descubre la intención positiva

Apaga el móvil y descubre la intención positiva de la parte de tu inconsciente que te creó ese miedo. Dale las gracias.

6. En una pantalla grande de cine, a todo color.

Ahora vas a pedir a tu yo más pequeño (de cuando la primera experiencia de miedo) que reviva una última vez, en esa pantalla grande y a todo color, ese momento de miedo, primero muy rápido, hacia delante y hacia atrás. Tú te pones dentro de tu yo pequeño, estás en la pantalla grande.
Varias veces muy rápido, hasta que notes que no te afecta.

7. Abrazas a tu yo más joven.

Le dices que ha sobrevivido a la experiencia, que ha crecido y mejorado, que tú, su yo adulto, le vas a cuidar y proteger, que ese momento ha terminado, que ya es todo distinto. Le dices todo tu amor y tu agradecimiento.
Y ahora decidís entre los dos qué hacer con esta nueva fuerza disponible, la fuerza que tenías que gastar para alimentar el miedo.

8. Puente al futuro.

Te imaginas en unos días frente a la situación que te habría creado el miedo y observas lo que sientes ahora.