Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

La solución intentada en vano

Tres personas o uno sólo haciendo alternativamente los tres papeles.

A veces tenemos un objetivo, una meta, que no conseguimos alcanzar por muchos esfuerzos y soluciones que hayamos intentado: adelgazar, cambiar de hábitos, etc. Este ejercicio es particularmente poderoso con los problemas de los pequeños, cuando los padres se desesperan porque no saben qué hacer cuando el bebé come mal, duerme mal; cuando el hijo en edad escolar no tiene éxito o tiene cualquier comportamiento anómalo.

Los tres papeles o tres lugares son:

  1. El problema
  2. Las soluciones intentadas en vano
  3. El Yo cuántico de la persona o del padre o madre de la criatura

En caso de estar uno solo, la secuencia es la siguiente:

  1. Representar el problema, hasta que se quede inmóvil, en la postura y el lugar que sean.
  2. Representar “las soluciones intentadas”, sin pensar, sin intención. Dejándose llevar por el movimiento. Tomando conciencia de todos los lugares en los que mira, ahí están sus fidelidades y las razones de su fracaso. Por lo común la solución intentada no ha mirado el problema. Se para cuando entra en algo repetitivo o cuando se detiene ella misma.
  3. Representar el yo cuántico.

Primero leer lo que sigue:

  • El yo cuántico decide mirarlo todo. Mira el problema y todo lo que le rodea, con agradecimiento. Mira la solución intentada y sobre todo a cada uno de los lugares donde ella miraba, ahí están excluidos necesitados de ser vistos y agradecidos.
  • El yo cuántico decide despedirse del pasado. Se despide con agradecimiento de todo lo que ha estado mirando antes.
  • El yo cuántico decide elegir la vida. Diciendo en voz alta “elijo la vida” se acerca al problema y se deja mover, hasta que sienta que llega a la vida con el problema transmutado.

Ahora representar el yo cuántico, sin intención, sin palabras, dejándose guiar solamente por el cuerpo.

En caso de ser 3 personas, la persona por la que se hace el ejercicio hará de su propio Yo cuántico.
Si alguien mira mucho en el suelo, se pone un objeto (cojín, chal,…) representando a ese muerto.