Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Integrar traumas y conflictos

Los principales traumas tuvieron lugar en nuestra infancia. Con este ejercicio vamos acercándonos paulatinamente a estos traumas graves, descargándolos poco a poco de su excesiva carga.

En efecto, este ejercicio nos hace ir de los conflictos más recientes a los más antiguos.

Trabajaremos siempre “a ciegas”: sin saber de antemano qué conflicto o trauma va a surgir.

En el suelo, imaginas la línea de tu vida, colocas algo en el suelo para señalar el momento presente, tu nacimiento, tu concepción.

Te pones en el momento presente, mirando hacia el futuro, muy centrado, sintiendo todo tu cuerpo, tu respiración y tu corazón.

Vas a empezar a andar hacia atrás, muy despacio, muy centrado en tus sensaciones.

Llegará un momento en que te sentirás mal, habrás perdido fuerza o te dolerá algo. Ahí te detienes. Ahí se está manifestando un conflicto que no pudiste integrar y que te está restando mucha energía.

Permaneces en ese lugar, sintiendo. Quizás te venga imágenes, información, recuerdos, o nada. No tiene importancia.

Pides ahora la fuerza para resolver este acontecimiento: “querido inconsciente, o guía, que me des ahora todos los recursos que necesito para superar esta prueba en total armonía. Gracias.”

Si la fuerza aun no es suficiente para sentirte bien, vuelves a hacer la petición a tu inconsciente, con mucho respeto y humildad.

Notas la transformación dentro de ti, y te dejas empujar hacia el presente. Cuando has llegado al presente, observas como te sientes.

Y ahora, vuelves al lugar del conflicto, experimentas la fuerza que se instala en ti, y vuelves a ir hacia el presente y de nuevo experimentas como te sientes y cómo es distinto de antes.

Y repites este movimiento dos o tres veces, hasta que te sientas al máximo de ti misma…

Dejas pasar unos días y vuelves a hacer este ejercicio. Cada vez más atrás.