Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

El guía es el corazón

Haces una expiración larga y profunda, y sigues respirando lenta y profundamente.

Ahora tu atención va suavemente hacia tu corazón físico, hasta que puedas percibirlo o simplemente que imagines percibirlo. Sentirás como si estuvieras respirando desde el corazón, o imaginas que lo percibes. Y todo el tiempo seguirás teniendo la atención puesta en el corazón, con mucha ligereza.

Poco a poco sentirás un cambio por todo tu cuerpo.

Una sonrisa se dibujará sola en tu rostro. Todo tu cuerpo sonríe.

Tu espalda se erguirá, incluso es posible que sientas que te echas un poco hacia atrás. Es el movimiento que tu pecho necesita para tener más amplitud, y así la energía de tu corazón se extenderá más todavía.

Sientes que el centro de tu cuerpo, la sede de tu conciencia y de tu fuerza es el corazón, no es ni el cerebro ni el vientre, es el corazón…

Tus pensamientos cambian. Te haces más presente.

Tus emociones también. Se transforman en emociones de inclusión, de alegría y respeto.

Tu mente se abre. Tu energía aumenta y tu percepción se transforma. Percibes lo que sienten los demás.

Tu capacidad sanadora crece inmensamente, tanto para ti como para los demás.

Nuestro corazón dirige toda nuestra actividad, desde el cerebro y sus pensamientos, hasta cada una de nuestras células… La meta del liderazgo del corazón es la armonía interior del individuo y la armonía entre los humanos.

Con esa práctica, ponemos en acción El amor del espíritu (haz click aquí para leer este texto). En el ejercicio anterior ejercitábamos la mirada del amor, en éste activamos la fuente física del amor, del crecimiento y de la onda de expansión del amor.

Tomar conciencia de nuestro corazón y vivir desde ahí se convierte en un modo de vivir lejos del estrés, del individualismo y de las emociones destructivas, un modo de estar presente, adulto, en el amor, la fuerza y la alegría de vivir, un modo de estar en sintonía con todo.

Nos ayudará especialmente en los momentos difíciles, cuando necesitamos ser creativos, tener fuerza, ayudar… y nos permitirá disfrutar de la vida en cada instante.

Vivir desde el corazón físico nos permite participar en el fortalecimiento del campo mórfico del nuevo paradigma.

Puedes leer el artículo siguiente El cerebro del corazón (ctrl + click) para comprender la potencia de vivir conscientemente desde el corazón.