Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Cuando alguien nos agrede o hace daño a otros

Visualización o bien  para dos o tres  personas

1. Cuando alguien nos agrede

Tengo delante de mí a la persona que me ha hecho daño.
Le digo (lentamente y sin emoción): “Me has hecho mucho daño. Fue terrible.”
Ahora me miro a mí mismo, miro mis sentimientos hacia esa persona, y me doy cuenta de mis ganas de venganza, de mis ganas de hacerle el mismo daño o más que lo que me ha hecho:
“Soy igual que tú.
Te dejo con tus fidelidades y tu responsabilidad.
Tú eres querido así por algo más grande.”
Ahora miro mi vida:
“Me doy cuenta del daño que yo he hecho a otros. Lo asumo”.
Ahora miro más allá de la persona que me agredió y me doy cuenta de que formamos parte de un gran movimiento de compensación:
“Ahora veo lo que mis ancestros hicieron a tus ancestros”.
Vuelvo a mirar a esa persona y observo el cambio que se ha producido en ambos. Le puedo decir entonces:
“Gracias por ser como eres”.

2. Cuando alguien hace daño a otros

Tengo delante de mí a la persona cuya agresividad me duele o me rebela. Colocamos también a la víctima.
Miro a los ojos a la persona agresiva. Me doy cuenta de lo que siento. Siento ganas de vengar a su víctima. Veo mi ira.
Le digo: “En ti me encuentro a mí mismo/a.”
Miro a la víctima y me inclino ante su dolor. Le digo: “Veo tu dolor.”
Quizás venga bien que le digas: “Soy una víctima como tú”.
Me alejo de los dos y mirando a ambos digo: “Los tomo juntos en mi corazón. Honro sus destinos”.