Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Corte de dependencia

1. IDENTIFICACIÓN DEL OTRO

Piensa en una persona de la cual crees ser dependiente o con la cual te sientes excesivamente involucrado, puede tratarse de una situación, una cosa, un trabajo, un lugar que ya pertenece al pasado y de lo que no consigues deshacerte. Imagina que la tienes frente a ti, de pie. Ahora aproxímate a ella y da una o dos vueltas a su alrededor, observándola detenidamente. Experimenta las sensaciones que te produce su cercanía. Percátate de todos tus sentimientos sobre todo de aquellos que consideres excesivos.

2. MATERIALIZACIÓN DEL VINCULO

Aléjate un poco de esa persona y vuelve a situarte enfrente suyo, a una distancia de dos metros aproximadamente. Ahora haz que tus sensaciones de estar conectados se materialicen en un lazo físico de unión. Podría ser una cuerda, una cinta, un haz de luz o cualquier otra cosa que parta del cuerpo del uno al del otro. Fíjate bien en ese vínculo, de dónde parte, cómo es su grosor, su dureza, su forma en general. Evalúa como sería vuestra relación sin ese vínculo, como te sentirías tú sin ese vínculo, pero no lo deshagas todavía.

3. INTENCIÓN POSITIVA Y BENEFICIOS DE LA RELACIÓN

Pregúntate por las cosas que te satisfacen de esa persona, por aquellos valores que la hacen especial para ti y qué beneficios te supone contar con su apoyo.

4. CREAR EL YO EVOLUCIONADO, YO IDEAL O YO DEL FUTURO

Ahora, aproxímate a un metro del otro y, a tu derecha, creas una imagen tridimensional, lo más nítida posible, de ti mismo. Imagínate tal como serías si hubieses evolucionado más allá de tu nivel actual de realización hasta donde tú sabes que puedes llegar.

Ese otro tú ya ha resuelto los asuntos que estás abordando ahora. Es nutriente y protector, y puede darte lo que realmente necesitas.

Además de esos valores, añádele a esa imagen de ti mismo aquellas cualidades que más aprecias de la otra persona. Siente cómo sería tu Yo Evolucionado si poseyeras, además de los valores que ya tienes, los que resultan tan evidentes en el otro.

5. TRANSFORMANDO LA CONEXIÓN CON EL OTRO EN CONEXIÓN CON UNO MISMO

  • Ahora vuelve a centrar tu atención en la persona que estaba frente a ti. Vas a imaginar un instrumento cortante (un cuchillo, unas tijeras ... ) y, cuando te lo diga, y no antes, vas a cortar de un solo tajo ese vínculo material que habías creado.
  • A continuación notarás que el trozo de ese vínculo que corresponde al otro se introducirá en su cuerpo hasta que no quede rastro material de él.
  • Tú, entonces, vas a orientarte hacia la imagen de tu Yo evolucionado y a conectarte con ella mediante el trozo que te queda a ti, creando una unión como la que tenías con la otra persona.

¿Estás preparado? Toma el instrumento cortante y corta el vínculo.

Repasa las instrucciones anteriores, paso a paso, cerciorándote de que se van realizando adecuadamente.

Ahora vas a ir aproximándote a la imagen de tu Yo evolucionado, dejando que el vínculo se encoja y os acerque, hasta que te fundas con dicha imagen. Disfruta, durante el acercamiento y la fusión, del logro de ser dependiente de alguien en quien puedes confiar plenamente: tú mismo. Recibe de ti mismo lo que habías deseado de la otra persona y lo que suponen todos esos valores y cualidades de tu propio ser evolucionado.

6. FÍJATE AHORA EN LA OTRA PERSONA

y percátate de que ahora estáis ambos en mejor posición para llevar una relación en que los dos tendréis un mayor sentido del uno mismo. Que esta nueva perspectiva os permite estar incluso más presentes y libres uno frente al otro.

Imagina una situación concreta que vas a vivir con esa persona, y valoras los cambios que experimentas.