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Retrospectiva del Congreso en Reit im Winkl,
diciembre 2006
Lo
que queda y lo que se va
La Constelación del Espíritu
400 personas
asistieron a estas jornadas con el propósito de conocer
lo que aún queda de las constelaciones en su forma
inicial y de que manera se han desarrollado las del
Espíritu.
Bert
Hellinger explicitó la noción de “Hellinger Sciencia, la
ciencia de nuestras relaciones”. Su ortografía
(Sciencia) se diferencia del latín (scientia) para
evitar la confusión con una ciencia de tipo científico
académico. La Hellinger Sciencia es muy exactamente una
“scientia universalis”, incorporando el conocimiento de
las nociones fundamentales con respecto a las relaciones
entre humanos. Ella describe las leyes, los órdenes que
rigen los lazos entre personas y también los desórdenes
que ponen en peligro y estropean estas mismas
relaciones.
Bert Hellinger y
Maria Sophie Hellinger han aprovechado estas jornadas
para esclarecer la noción de “órdenes del amor en plan
del espíritu”. Han llevado a los participantes, mediante
estados meditativos, a descubrir en si mismos dónde está
obstaculizado el amor y cuál es el efecto liberador de
los órdenes en su propio ser y en sus relaciones.
Evidentemente se
trata aquí de órdenes pertenecientes al ámbito del
espíritu y, por consecuencia, las constelaciones que
siguen estos órdenes tienen que llevar el nombre de
“constelación del espíritu”. A esto se añade una noción
que también pertenece a la “Hellinger Sciencia”: la
noción que los movimientos del espíritu que nos guían en
una constelación están entregados a todos sin
discriminación, superando la diferencia entre Bien y Mal
tal como nuestra consciencia la concibe.
En estos días del
Congreso, las numerosas constelaciones hechas lo fueron
de forma que los participantes pudieran seguir y
experimentar interiormente los movimientos.
Lo que aparece como
nuevo en las constelaciones del espíritu es que sólo se
coloca una persona, sea el cliente o su enfermedad por
ejemplo, y que todo lo demás se da a través de los
movimientos que en estas personas se manifiestan.
Estos movimientos se
viven como originados por otra fuerza, una fuerza del
espíritu. Llevan al amor siempre, generalmente un amor
del espíritu volcado hacia todos sin discriminación,
reconciliado y unido con lo que anteriormente le estaba
confrontado.
(…….)
Estas jornadas en
Reit im Winkl impulsaron un movimiento que va más allá,
y justamente por ir más allá, tiene futuro y permanece.
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