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Introducción
al curso sobre Salud y Enfermedad
en Paris los 6-7 de mayo de
2006
El
tema del seminario es “Lo que en las familias enferma y
sana”. ¿Qué significa esto? Que a menudo la enfermedad
no es una enfermedad del individuo sino una enfermedad
de la familia. Tampoco es una enfermedad del cuerpo sino
la enfermedad de un campo del Espíritu.
Quiere decir, más precisamente, lo siguiente: la
enfermedad pertenece al campo del Espíritu
y la consideramos aquí como
algo del Espíritu. Así como, en este contexto, la
enfermedad es algo del Espíritu, la sanación lo es de la
misma manera. Ampliamente del Espíritu.
¿Cómo surge la enfermedad en una familia?
¿Qué
revela de lo que pasa en la familia y en el campo del
Espíritu de esta familia?
Gracias a las constelaciones se ha podido ver que este
campo obedece a ciertos órdenes y que cada infracción a
estos órdenes tiene efectos de largo alcance en la
familia. El desorden en el campo del Espíritu también
lleva a enfermedades. Las enfermedades están
relacionadas al desorden en el campo del Espíritu.
Existen dos órdenes de base que en este campo juegan un
papel de gran peso. El primero está relacionado con el
derecho que tiene cada miembro de la familia a
pertenecer a ella. Por lo cual, el campo se asegura que
cada miembro disfrute de este derecho por igual.
¿Pero es realmente el campo que ejerce este control?
¿Puede el campo vigilar aquello, o será una fuerza
particular de este campo que lo hace?
Dentro del campo actúa una fuerza, una facultad del
Espíritu. Mi observación es que esta fuerza está
dedicada a todos y a cada uno con el mismo amor. De ahí
que no tolera la exclusión de nadie. Cada exclusión de
un miembro es una trasgresión
del movimiento de este Espíritu y
va en contra de la fuerza,
que siempre de nuevo vuelve a colocar orden.
A
menudo lo hace a través de una enfermedad. La enfermedad
se pone al servicio de este movimiento del Espíritu. ¿Y
cómo podemos entonces curar la enfermedad? O mejor
dicho, ¿qué es lo que en realidad cura una enfermedad?
Es cuando encontramos la
armonía con el movimiento de este Espíritu.
¿Cómo encontramos pues esta armonía?
La encontramos en
la medida en que nosotros también, tal como este
Espíritu, nos abrimos a todos los miembros de una
manera equivalente.
El
desorden surge por falta de amor. La enfermedad surge
por falta de amor. Por la exclusión de alguien del
ámbito del amor.
¿Cómo lograr entonces la sanación? Gracias al amor. ¿Qué
tipo de amor? Un amor del Espíritu. ¿Qué significa aquí
“un amor del Espíritu”? Estar dedicados a todos con el
mismo amor.
Así
que, cuando aquí trabajo, trabajo con el Espíritu. Esta
constelación que aquí acontece es una constelación del
Espíritu. Es una forma madura de la constelación
familiar. Es la constelación que tiene futuro.
Ahora voy a empezar.
é
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