Especial SUPERVISIÓN:
18, 19 y 20 de Mayo en
Madrid

 

Bert y Sophie Hellinger:

BADREICHENHALL
Alemania

Entrenamiento Intensivo

  Del 12 al 17 de Mayo 2012

Taller de Energía

  Del 18 al 20 de mayo 2012.

 

www2.hellinger.com

Bert Hellinger

¿Hacia dónde me tengo que dirigir? Hacia la próxima acción conveniente, instante tras instante. Entonces, lo que me guía es mi actuar, porque sólo la acción conveniente es el cumplimiento de mi vida, exigida por ella y fijada por ella, de tal manera que todo continua, y precisamente ahora.

La alegría

 

No es felicidad - es alegría. Es algo diferente. La alegría se desarrolla desde el alma. En cuanto estamos en sintonía con sus movimientos, estos nos llevan a cualquier dirección. A veces este camino puede ser una enfermedad, un reto o tal vez una aventura inevitable. Si estamos en sintonía con los movimientos del alma, entonces nos sentimos conectados con algo grande. Y esto está lleno de alegría.

La alegría  es una cualidad de totalidad, de plenitud, que viene de esta conexión.  Esta alegría es silenciosa, reposa, tiene peso y luce.

Así, cuando estamos en presencia de las personas que experimentan esta alegría, nosotros mismos nos volvemos silenciosos, recogidos y centrados. Y esta alegría no tiene intención ni deseos, ni tampoco lamentos. Está sintonizada, incluso con la culpa y las consecuencias de la culpa. Aunque nos pueda parecer raro, la culpa tiene cualidades divinas. Si estamos sintonizados con la culpa,  ella nos conecta con algo profundo y muy fuerte.

Cuando encaramos situaciones difíciles y lo que exigen muchas de ellas, entonces tampoco deberíamos sentirnos demasiado arrepentidos o desear cambiar la situación. Muchas veces en esto está implicada la grandeza, independientemente de lo horribles que nos parezcan las circunstancias.  Cuando estamos de acuerdo con nuestros propios destinos, luchas y enredos y también con las intrincaciones y dificultades, con la culpa y el sufrimiento de los que amamos… entonces experimentamos la alegría.

Es muy fuerte. Es una satisfacción  muy profunda. Así que hoy, os deseo esta profunda alegría interior. 

Bert Hellinger London Workshop, Abril 2000