FacebookInstituto de Constelaciones Familiares

Brigitte Champetier de Ribes

Un taller de Constelaciones Familiares es un taller de descubrimiento y liberación, que permite entender y liberar los patrones de la vida que nos hacen sufrir, descubrir y liberar lo que limita nuestra realización.

Empezar a constelar

“Constelar la enfermedad”
Brigitte Champetier de Ribes
Ed. Gaia, 2011

Empezar a constelar

“Empezar a constelar”
Brigitte Champetier de Ribes
Ed. Gaia, 2010

Para adquirir los libros

Guiados por otra fuerza

Alemania Noviembre de 2011

 

 

¿Cómo se sienten después de anoche? Porque nos dirigimos a otro nivel o, dicho más claro, fuimos llevados a otro nivel. Algunos de ustedes pudieron vivenciarlo, tal vez pensaron, ¿puedo llegar también yo a ese nivel? ¿Me puedo integrar?

No existe motivo alguno para desalentarse porque todos somos llevados por el mismo poder creador. Y esta fuerza nos lleva a través de altos y bajos más allá de lo correcto y lo incorrecto. Y muchas veces nos preocupamos si en este camino y si en la forma en la que trabajamos no hacemos algo que no es correcto. O si a alguien le indicamos la dirección incorrecta y esta persona, visto desde fuera, recibe algún daño. Pero no somos nosotros los que determinamos su camino. Tampoco en aquello en lo que nos equivocamos. También él se encuentra en las mismas manos que nosotros. También él aprende de las equivocaciones de lo que no resultó, igual que nosotros.

Ahora, ¿por qué digo todo esto? Es para darles valor, también nosotros somos llevados y se darán altibajos. Y de esta manera, con todo lo demás, y también conmigo nos mantenemos abajo. De abajo el camino se dirige hacia arriba y en este camino no nos podemos saltar ningún escalón. Les di valor, también me di valor a mí mismo. Es mi camino dar lo mejor, también con el riesgo que algunos no puedan asentir y se extrañen.

Ok. Así continuamos ahora paso a paso.

¿Quién quiere trabajar conmigo y encontrar una solución?

Hellinger dice a la mujer que se sienta al lado: Acomódate a gusto. Descansa, relájate un poco junto a mí. Cierra los ojos e internamente le dices a alguien: “Yo también.”

Hellinger: Sí. Miro su rostro, veo claramente que se siente bien. Y ahora cierren ustedes los ojos y también le dicen a alguien o a varios, “Yo también.” Ok.

Hellinger se dirige a la mujer: ¿Necesitas algo más?

Mujer: No.

Hellinger: Te deseo lo mejor.

Hellinger: Eso se llama una terapia breve.

Muchos de ustedes trabajan con Constelaciones Familiares y quieren ayudar a muchos con esta herramienta. Y en Constelaciones Familiares se trata de que nos conectemos con otra fuerza y que nos dejemos guiar por ella. Al cabo de un tiempo, si alguien se acerca a nosotros y nosotros nos conectamos interiormente con esta fuerza sin hacernos una imagen de ella y de lo que fuera bueno o malo para el otro, respiramos primero sacando el aire, luego inspiramos y a través de ello se da una conexión con una fuerza del Espíritu. Y de pronto nos llega una palabra o una frase para el otro, una frase esencial, o a veces hasta sólo una o dos palabras. Entonces la persona es llevada por esta fuerza hacia algo inesperado, hacia algo sanador y así le da una señal hacia su camino, hacia el camino que lo va a llevar adelante. Y nosotros podemos ejercitar esto.

Cerrar los ojos.

Se centran cómo lo acabo de explicar.

Y ahora miran a alguien por quien se han preocupado. Sin tener intención y sin querer algo para esa persona. Sólo entregarla a esa otra fuerza. Esperamos hasta que una frase o una palabra semejante surjan desde la profundidad y les sea regalada. A veces la frase parece ser peligrosa pero, si viene desde lo profundo, tiene su efecto arrollador. Hace poco, por ejemplo, le dije a alguien que estaba junto con su pareja: “Ahora acabo”. Y esa frase suena para muchos muy peligrosa. Pero si nos es regalada de esta manera, no la debemos valorar. Expresamos la frase tal y como surge, sin comentario y sin reducirla. Y en este ejemplo esta frase tuvo un efecto profundo. Un efecto para ambos. Ahora les voy a dar algo de tiempo para que puedan llegar a ese punto, se puedan juntar a esa otra conexión y para que se les regale una frase similar.

Voy a seguir un poco más con ustedes. Una frase así o una palabra así también pueden pedirla para ustedes mismos y esperar a que les llegue. Ok.

¿Les fue regalada una frase para ustedes y para otros? Yo también hice este ejercicio. Y también me regalaron una frase. ¿Quieren que la comparta? La  frase fue: “Sigue así”.

 

El deseo de morir

Ahora a cerrar los ojos.

Y sentimos en nosotros dónde y en qué situaciones queremos morir y qué precedió esta situación. Por ejemplo, qué desilusión y qué rabia. Tal vez también el odio.

Y ahora esperamos a que se nos de un ancla que nos pueda salvar. Un ancla para poder quedarnos en la vida. O para volver a reencontrarnos con la vida plena, para encontrarla con amor.

Regreso a esto que la mayoría de ustedes son ayudadores y ayudan a otros a quedar en la vida. Y ahora se trata que nosotros mismos queramos quedar en la vida y podamos quedar en la vida. ¿Y cómo logramos esto? Reconociendo el corte esencial que nos ha interrumpido el movimiento hacia la vida. Como si el movimiento interior hacia la vida se hubiera invertido y nosotros en vez de movernos hacia más nos dirigimos hacia menos.

¿Y qué sucede entonces con aquellos a los que queremos ayudar? ¿Los podemos llevar a ese movimiento que se dirige a más? ¿A la vida más completa? ¿A la vida más integra? O tratamos con ellos las así llamadas dificultades de la vida que más bien les llevan hacia abajo y los mantienen cerrados. A cambio de llevarlos  más allá de un límite donde lo pasado puede y debe haber acabado. Y dónde el camino se encuentra más abierto hacia una amplitud mayor.

Este trabajo aquí como se ha ido desarrollando en este nivel se dirige siempre hacia más. Primero para nosotros,  con nosotros comienza el camino y en él integramos a otros. ¿Cómo? Felices. Ok.

¿Cuál fue hoy una frase muy personal? “Seguir así”.

Yo me encuentro muchas veces sentado frente a mi ordenador y escribo textos y no sé qué pasa alrededor mío y en el mundo, ni siquiera lo puedo suponer. Es un movimiento del Espíritu que me ha tomado al principio cuando me fueron obsequiadas las comprensiones acerca de las leyes fundamentales de las relaciones humanas. Y no suponía lo que se iba a desarrollar más adelante, me quedó oculto. Y ahora miro este movimiento y doy un paso hacia atrás. Este movimiento encontró su propio camino, encontró su propio surco y yo me conecto con esa fuerza creadora que para ello me tomó a su servicio. Y en este servicio sigue tomándome. Y en los últimos años de forma especial junto a Sophie.

 

El rencor

A cerrar los ojos.

Y en nosotros sentimos con cuales de nuestras circunstancias de la vida estamos rencorosos. ¿Qué sucede entonces con nosotros?

¿Aún nos encontramos en sintonía con aquella fuerza creadora que ha dispuesto de nuestro destino para que con él crezcamos? Y si sentimos rencor con alguien porque le echamos la culpa a él o ella de nuestro destino, ¿qué sucede?

Ok.

 

El respeto al destino del otro, las Nuevas Constelaciones

Este es un curso de aprendizaje para los que aplican las Constelaciones Familiares. ¿Qué sucede con nosotros si lamentamos y compadecemos el destino de otros? ¿Nos encontramos entonces en conexión con el destino del otro? ¿O separados? ¿Y con los poderes mayores del destino Aún nos encontramos en unidad? ¿Y aún en su destino? Ok.

Hay cuatro leyes fundamentales que en Constelaciones Familiares caminan con el Espíritu Creador.

La primera ley: sin temor.

La segunda ley: sin lástima.

La tercera ley: sin intención.

La cuarta ley: sin amor.

¿Por qué buscamos la unidad con un movimiento mayor?

¿Quieren que añada algo más  a esto? Cada uno vive en su propio espacio y este espacio tiene un límite. Y cómo nos tratamos de manera adecuada, respetamos este límite. Pero en las profesiones de ayuda es muy común que tratemos de interferir en el espacio del otro, por ejemplo, con nuestra curiosidad.

Imagínense, ¿Cuántas preguntas les hubieran hecho a los diferentes clientes que estuvieron aquí? ¿Qué hubieran querido saber acerca de ellos? ¿Y dónde hubiéramos parado entonces? Otra forma de intervenir en el espacio del otro es la preocupación. ¿Dónde vemos ante todo esta preocupación? Especialmente en los padres. Con su preocupación penetran en el espacio sagrado del otro. ¿Cómo? De una forma destructiva.

Y lo mismo vale para muchos ayudadores con sus preguntas.

Aquí, con este trabajo, demostramos una reserva total, sin intervenir. Sólo configuramos a los representantes, a veces sin decirles por quién están ahí. Y cómo no hay condiciones previas, se da un movimiento proveniente del otro lugar y, sin obligación de decir algo, se origina un movimiento encaminado hacia la solución.

 Y la solución se muestra, por eso tampoco nos es permitido preguntar. No vale la pregunta, ¿Cuál sería la solución adecuada? ¿Para qué queremos saber eso si todo se ha mostrado aqui? A veces intervine, pero en sintonía con el movimiento y en sintonía con aquello que aún tenía que ser expresado. Y entonces el movimiento pudo continuar, pero sin interferir. Estuve en sintonía con lo que tocaba hacer. Y esa forma de proceder origina resistencia en muchos niveles, muchos círculos.

Y en estas nuevas Constelaciones Familiares sucede algo esencial dirigido por otras fuerzas. Sucede por sí mismo. Algunos de ustedes seguramente tenían el deseo de que se hubiera dado en este caso una solución en el sentido común y corriente y no lo pudimos ver. Sin embargo nada puede ser igual que antes. Yo crecí con esto y muchos de ustedes también. Y él no puede seguir con su vida como antes. Aunque aún haya un camino largo que él tenga que transitar.

La rabia destruye. ¿A quién? A nosotros mismos. Ok.